
I
Hay momentos buscados
como una flor abierta
por la abeja certera y enfocada
momentos que juegan al escondite
sólo para sentir nuestra emoción al encontrarlos
en esos momentos
el encuentro cambia su nombre
por el de “gloria”
la garganta no da crédito a tanto dulce
y los pistilos ríen a carcajadas
II
Hay momentos temidos
como abismos sin arneses
anticipados en las neurosis de los días
momentos que llegan
inevitables
de tanto en tanto
con su séquito de insomnios y palpitaciones
en esos momentos
la vida cambia de talla
engorda
se deforma
nos queda grande
y sólo nos resta entregarnos
a los tentáculos del tiempo omnipotente
o a algún dios humanitario con ganas de ayudar
III
Hay momentos inoportunos
que se adelantan o se atrasan
como un reloj sin dueño
momentos de lo que pudo ser y no fue
de lo que fue
sin haber sido
en esos momentos
un sabor amargo cuestiona el paladar
mientras el tren se aleja perforando el horizonte
hasta la próxima estación
donde procuraremos ser puntuales.
IV
Hay momentos negados
que tocan a la puerta e ignoramos
como quien no está en casa
momentos lanzados al último sótano
carcelero fiel de nuestras sombras
en esos momentos
huimos en bandadas por el cielo mudo
divididos en partes
y juramos haber dejado atrás nuestro oscuro equipaje
para encontrarlo de pronto colgado a nuestras alas
V
Hay momentos luminosos
precisos como un haz de láser al final de su viaje
momentos en donde todo calza
aun las piezas más rebeldes
más incrédulas
más renuentes
piezas de un mágico artefacto
que se echa a andar al fin
en esos momentos,
es posible volver a nacer
con la complicidad del sol saliente
y apostar a ganar
y ganar
4 comentarios:
Luisa Elena:
Me encantó el poema. Para mí es como mirar un a piedra preciosa desde distintos ángulos y, en cada uno, la piedra brilla de manera diferente. A lo mejor no te sientes en sintonía con alguna de las facetas, pero esa, asíncrona, también es piedra preciosa. ¿Me permites leer tu poema en una reunión de poetas aquí en Santiago de los Caballeros? Creo que merece ser compartido.
Iris Herrera de Milano (República Dominicana)
Que buen momento para publicar este post.
Realmente hermoso.
Lo más fantástico es que no importa dónde, quién, cómo, cuándo, por qué, para qué... El momento siempre es uno independietemente de nuestra percepción... ¡Qué glorioso cuando podemos perdernos en la eternidad sin medir y sin percibir nada... solo ser...
Otra gran verdad que al final es sólo una mentira....
¡Felicitaciones Perrosa! LLegaste de nuevo a donde se debe llegar
This is a very touching poem. I hope that you post more poems.
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