20/7/18

Abrazada al mástil



Foto de la Película "La Tormenta Perfecta" dirigida por Wolfgang Petersen
Foto de la Película "La Tormenta Perfecta" dirigida por Wolfgang Petersen, EUA, 2000.




Abrazada al mástil
resisto la tormenta perfecta

Olas voraces golpean con furia
el navío donde viajo

Todo es salvaje movimiento
da vueltas el mundo
la brújula

Abrazada al mástil
resisto

Algunos alcanzaron a huir en pequeños botes
muchos han caído al mar
y flotan aterrados ante el látigo despiadado de las olas
a otros se los tragó el océano
sus cuerpos inermes buscan las profundidades
única posibilidad de sepultura.


Yo sigo aquí
de pie en cubierta
empapada,  asustada,  exhausta
abrazada al mástil.

No suelto
mi fuerza tiene nombre de certeza:
las tormentas pasan
los puertos esperan

16/4/18

La noche más larga




Hubo una época
en donde la noche precedía al día
el día a la noche
y ambos se repartían en paz su tajada diaria de 24 hrs.

La noche tenía su encanto de grillos y de miedos
de cenas y de amores
y el amanecer siempre llegaba puntual
con su luz insufladora de vida
su ruleta generosa en posibilidades
su canto de aves promisorias.

Pero un día, de pronto, dejó de amanecer,
una larga y oscura noche se apropió de las horas
los grillos fueron silenciados por las balas
las posibilidades huyeron a otras tierras
sobre las alas de asustadas aves migratorias.

Pasaron las horas, los días, las semanas, los meses y los años
y no volvió a amanecer
los hospitales se convirtieron en lechos de muerte
los basureros en comedores públicos
los mercados en joyerías
los aeropuertos en lágrimas
las calles en ruletas rusas
los policías en ladrones
los soldados en esbirros
los gobernantes en genocidas.

Y pasan las horas, los días, las semanas, los meses y los años
y aún  no amanece
grillos y pájaros aguardan impacientes alguna señal del sol,
esqueletos tibios deambulan por las calles
todo es oscuro e incierto
en esta larga noche
que poco a poco
nos va convirtiendo en animales nocturnos:
nos crecen las pupilas
perdemos los colores de la piel, de la vida
el oído afina su tímpano
el hogar se hace cueva.

En esta larga noche
los bombillos mueren de mengua
las velas danzantes tratan en vano de alegrarnos
las neveras asustadas
tiemblan de calor y vacío.

Los horarios se derriten como relojes  surrealistas
huérfanos de la mitad de sus horas
en largas filas de seres expectantes
cuyos minutos se vuelven hojas secas
que el viento de la noche se lleva para siempre.

De tanto en tanto,
corre un rumor de amanecer
millones fijan su mirada ansiosa en el este
en el punto exacto donde el sol ama regresar,
esos días, el corazón late fuerte
es difícil concentrarse en otra cosa
las mentes se llenan de recuerdos
de añoranzas de días soleados, de colores vivos
de pájaros que anuncian otra vez un nuevo día
de planes para cuidar el sol 
para que nunca más se ausente más de 12 horas.

Pero el sol no llega.
En la negrura del horizonte inerme
no hay vestigios de luz,
las gargantas se atragantan de lágrimas
los pasos se enlentecen aún más en las calles agónicas.
las miradas caen al piso adoloridas
nuevas aves decepcionadas alzan vuelo.

Era sólo un rumor:
Si, un rumor,
una perversa jugarreta de la esperanza impostora
un nuevo triunfo de la noche totalitaria
un golpe seco del hacha de su guardián.

Dicen que justo antes del amanecer
la noche es más oscura.
Aquí, todo es más negro cada hora
los llantos de los niños y sus madres
han subido de volumen
los calabozos se han llenado de llamas y de gritos
los estómagos aúllan con más fuerza
los bolsillos se asfixian de aire
los billetes y los precios se infectan de ceros
que proliferan sin control
y sin antibióticos.

Si, algo pasa,
sin duda la noche se ha vuelto más oscura
respiro, me preparo
invoco todas las fuerzas que me quedan
invoco todo el foco que mi mirada es capaz de sostener
toda la magia alquímica de mis sueños
todo el amor de mis dulces  telas de araña repartidas por el mundo
toda la sabiduría de mis ancestros con sus historias de noches largas
invoco todos los capilares de mis raíces profundas y nutridas
para poder resistir el parto oscuro del nuevo día.

Dicen que justo antes del amanecer
la noche es más oscura
necesito creerlo. 

11/2/18

Rotnem




Aprendo también de ti,
querido Rotnem,
por el camino a la inversa
atenta a tus lecciones oscuras
dolorosas como derechazos en el ring de la vida.

Me enseñas sin saberlo
sin proponértelo
sin vocación alguna
…y lo haces bien.

Tu paso por mi vida,
tu coincidencia en mi vagón de tren,
es un extraño regalo  de lazo negro.

Me enseñas cuando me engañas
con mentiras de patas cortas
que siempre arriban a mi puerta
con su carita asustada de yo-no-fui.

Me enseñas cuando me arrancas un tajo
con el cuchillo de tu mejor  sonrisa
porque tienes hambre
y yo soy comida.

Me enseñas cuando me das, para pedirme, 
y  me pides, para quitarme.

Me enseñas cuando me empujas sin contemplaciones al fondo del pozo
porque en sus profundidades  está el anillo que resbaló de tu dedo
y lo quieres de vuelta.

Me enseñas cuando no escuchas el llanto sutil de mi corazón roto
ahogado en el estruendo de tu apuro tras los números de tu cuenta bancaria.

¡Ah Mi querido Rotnem!
mentor a zarpazos,
gracias por tus lecciones únicas,
joyas ocultas en las ciénagas del vínculo.

Son duras tus maneras de mostrarme el mundo
con la única forma que aprendiste

Más allá de mis lágrimas,  maldiciones y desencantos
puedo verte desnudo y vulnerable
puedo ver al niño solitario, herido y doblegado
disfrazado de ti.

Más allá de mi rebelión de hasta aquí llegamos
se acabó la clase,
puedo mirarte de nuevo a los ojos
perdonar tus didácticas violencias
esas de quien nunca aprendió a amar sin condiciones
sin transacciones
sin peticiones
sin objeciones

Gracias mi mentor inverso
mi piedra en el zapato,
por tus lecciones de hierro candente
de oscuridades necesarias
de aceptación de quien eres conmigo

GRACIAS.

9/1/18

Mi nombre




Mi nombre no es el de ayer, ni el del hoy
ni el que espera  ser usado hasta mi muerte, y aun después.

No es el que mi padre pronunció emocionado frente al notario
destilando,  con orgullo, linaje y continuidad.

Ni ese que no escogí, ni descubrí escarbando en el cosmos
ese que ardió como ácido en mi cabeza sobre la pila del bautismo.

No es ese que cubre de identidad mi cuerpo blando 
ni el de consonantes y vocales que me distraen al llamarme.

Tampoco es el que suda bajo el plástico carcelero de mi cédula 
ni el que se enfurece apretado en la cuadrícula de un formulario.

Mi nombre no es  ése
y yo no soy ésa a la que llaman.

No descansaré hasta encontrarlo.
No descansaré hasta encontrarla.

1/8/17

Verdad oficial

Foto: Albert Watson - David Bowie

La verdad oficial es inequívocamente matemática:
multiplica, divide, suma.
efectivamente alquímica:
transmuta , transforma, convierte.

La verdad oficial es ubicua:
habita en los trinos de un pájaro azul
juega a ser gigante en los titulares de la prensa
salta de mano en mano  por los caminos verdes de los chats
toma por asalto los muros del libro de los mil rostros
y se hace clon omnipresente en los canales de radio y TV.

La verdad oficial
se cultiva en las tierras negras del tirano
donde es cosechada con esmero por sus lacayos
con semillas transgénicas violentadas en su esencia
para dar frutos a mentes hambrientas de razones.

Pero su destino ineludible es siempre el mismo:
la verdad oficial un día pierde sus mayúsculas,
su matemática, su alquimia
se le cae el pelo, los dientes, la ropa,
se pasman sus frutos
sus flores mueren desconcertadas en los floreros del palacio.

Un día, la verdad oficial se vuelve amarga, venenosa, tóxica
nadie la traga, quienes lo intentan, 
la vomitan sobre los rostros de los  que aun la ofrecen
en bandejas de plata falsa adornadas con flores de plástico,
un día, emergen anticuerpos por doquier
es identificada, clasificada, atacada, desactivada.

Ese día es la catástrofe para la oscuridad
para el velo, el antifaz, las gríngolas,
la catástrofe para el miedo y el control
para los que quedan desnudos en el centro del escenario
ante el frío punzopenetrante de millones de ojos bien abiertos.

Ese día el dedo que tapaba el sol, se quema
y comienza al fin a amanecer.


3/5/17

El asfalto de mis días



El asfalto de las autopistas de mi ciudad
el asfalto de mis días
es distinto hoy.

Será porque ahora lo conozco bien
porque lo he mirado muy de cerca  últimamente
ahora que he marchado kilómetros sobre sus pixeles negros
sobre sus insólitas  incrustaciones con historia
ahora que me he  plantado durante horas en él
sentada y sin rodar a la velocidad de la vida
o acostada mirando el cielo en busca de señales de nube.

En ese asfalto he estado sola y con otros
sola con una fuerza desconocida
sola con las certezas de lo que busco
sola con mi silencio en medio del estruendo
sola con mi determinación de caminarlo  hasta el fin.

He estado también con miles
de desobedientes,
de resistentes,
de soñadores,
de indignados,
de jóvenes huérfanos de futuro,
de ancianos huérfanos de nietos,
de mujeres madres de todos los caídos,
de hombres sin pan sobre la mesa.

Si, ese asfalto ahora es distinto
alberga entre sus riberas otras historias y motivos
millones de huellas y pasos con sentido,
con dirección, con sueños
pasos y más pasos, enérgicos, emocionados,
también exhaustos, heridos, a rastras
pasos lentos, pasos rápidos que huyen.

Es distinta esta inmensa piel negra y larga de mi ciudad
con sus tatuajes frescos de pintura y tiza
que hablan de dictadura y horror,
y también de la paz soñada,
con sus manchas de sangre joven que ya no late ni sueña
y que la lluvia no borrará jamás
porque en el corazón nunca llueve.

Es distinto, definitivamente este asfalto de mis días
conduce a lugares prohibidos,
y suele terminar frente feroces murallas vivientes
flanqueadas por los únicos dueños de las armas y de los tanques
que vomitan por los aires y contra los cuerpos todo su odio blanco.
  
A este asfalto de mis días
no le puedo fallar:
está gestando
una flor invencible en sus resquicios
tomando de esa tierra negra la sangre derramada
las lágrimas de tantos ojos agredidos por los gases
y el polvo fértil  de los millones de pasos guiados por un sueño.


No le puedo fallar, este es distinto.